Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Gabriel Celaya
El que estos versos nos conmuevan, nos interpelen, nos impliquen, nos aviven, incluso incendien lo mejor de las conciencias…el hecho de que nos provean, a través del tiempo, de barricadas indestructibles contra nuestra propia tibieza… nos devuelve el poder de invocar, de convocar, de movilizar, hasta que sangren los entumecidos recuerdos de las quejas sin cuerpo. Tal ha de ser el poder de las palabras, susurradas en oídos que huyen, acariciadas en encrespadas resistencias, lanzadas como hachas de guerra que han de florecer en los trayectos hacia las gargantas temerosas.
Dormíamos ayer…
Llegamos a un punto de no retorno en la implicación con la existencia común. En nuestros actos no puede tener cabida la neutralidad, no pueden ser para nadie un adorno. Alguien habló de desobediencia creativa y tuvimos que convenir que siempre estuvo en el principio de todo cambio necesario.
No desdeñemos jamás las artes como armas de reconstrucción. Muchos de quienes dedicamos nuestros esfuerzos, en estos días, a cualquier tipo de oficio artístico, no podemos dejar de preguntarnos, una y otra vez, por el sentido o los sentidos o las coherencias o las eficacias… no para ganar dinero con ello sino para intentar formar parte de un grito común, de un frente abierto contra los organismos que tan coordinadamente están ejecutando los planes de exterminios: derechos, autoestimas, dignidades, expectativas de calidad humana… ¿Dónde están nuestras fuerzas?
¿Pueden servir de algo en estos contextos las artes que no desean someterse a los intereses de los mercados y sus marchitas sirenas del dinero y de la fama? ¿Que cauces podrían encontrar quienes se entregan, quienes nos entregamos, a la construcción de nuevos horizontes de sentido? O… situando la pregunta en otro ángulo ¿ Que podríamos esperar de unas sociedades sin artes, sin humanidades…ejercidas libremente? Los responsables del terrorismo cultural de nuestro país sí deben tener muy clara la respuesta a esta última pregunta, a juzgar por su celeridad en eliminar las enseñanzas artísticas y las humanidades en las etapas de educación obligatoria (y sin embargo cada vez más de pago)
Nosotros apostamos prácticamente por todo lo contrario. Apostamos por repensar en las calles qué puede ser y qué debe ser cultura, para qué y para quienes, pues de no ser así nuestro trabajo podría llegar a no distar mucho de los neoprogramas franquistas que se deleitan en confundir cultura con idiotizadores juegos folklóricos.
Dónde hacemos cada vez nuestro trabajo determinará las propuestas, sus contenidos y las formas de llevarlas a cabo. Esta propuesta concreta de aulas abiertas proyecta su crítica desde al universidad y hacia ella asumiendo que en la imprescindible contestación general debemos aprovechar al máximo la implicación de los lugares de trabajo, mientras aún los tengamos.
Trabajamos por el Empoderamiento de la ciudadanía frente a la maquinaria del poder. Pues, en contra de lo que intentan forzar los responsables culturales, la cultura no puede ser algo aséptico, donde se nos da milimetrado de antemano cada componente; prevista, uniformada y prescrita de antemano cada respuesta, por el orador robotizado que seríamos cada uno y cada una de los docentes, de las nuevas Universidades Bolonia, de seguir estrictamente los vacuos y delirantes estadillos de producción industrial que nos obligan a rellenar, con el nombre de programas docentes: como si el sello de calidad del alumnado que se nos insta a producir lo emitiera el FMI o cualquiera de sus compinches: estandarización del producto, necesidades de los mercados, ajustes de competencia… y vaciamiento +vaciamiento +vaciamiento… de sensibilidad social, de conciencia social, de responsabilidad social…. para que no sea la sociedad quien reciba nuestros esfuerzos sino el estado-mercado.
¿Qué podemos transformar? Podemos llenar las calles de preguntas. Empoderamiento no se consigue inoculando repertorios de respuestas sino poniendo en guardia los automatismos para responder lo inoculado. Nuestro principal trabajo, desde las artes, será propiciar las condiciones, las disposiciones para generar preguntas, para levantarse a interpelar, a rebatir, a contestar, lo que se nos intenta imponer como fuera de cuestión. Llenar las calles de preguntas: el principal principio de una postura creativa siempre fue el no aceptar nada como fuera de cuestión ¡Resistir es crear! ¡Que las preguntas sean imágenes y las imágenes preguntas : en las canciones, los versos y los actos!
Desde lo aparentemente agotado, desde lo aparentemente vencido, desde donde aparentemente no hay alternativas, si hubiera que priorizar algún aspecto de lo que las artes pudieran ofrecernos quizá sería la enseñanza de que siempre hay otra posibilidad aún no encontrada, otra respuesta que podríamos hallar actuando de otro modo… y que no depende tanto de los medios materiales de que dispongamos sino en la capacidad de confiar en los propios poderes que una y otra vez nos negamos.
¿Qué acciones podrían tener una incidencia en nuestros propósitos? ¿Qué acciones podrían tener la capacidad de derribar o disolver prejuicios sociales convertidos en injustas normas o en despreciables leyes? ¿Conmover en el sentido de conmocionar… palabras que hablen de despertares que actúen de despertares? Frases oportunas, acciones oportunas, en su lugar, en su momento ¿Recordamos… en las plazas del 15M, Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir? Podríamos también preguntar: ¿Si seguís durmiendo cuando podréis soñar? Recordemos pequeñas acciones que cambian el curso de las cosas, incluso de la historia, pequeños actos de rebeldía en el lugar y momento oportuno ¿Quien no conoce la incidencia mundial de la acción protesta del grupo de mujeres Pussy Riot en la catedral de Moscú? ¿Quién no conoce la acción de aquella mujer negra, Rosa Parks, que en 1955, en Alabama, viajando en el autobús urbano se negó a ceder su asiento a un blanco, como exigía la ley. Recordamos que fue conminada a levantarse y desistir de su afrenta a la dignidad blanca. Recordamos que se negó a hacerlo, que fue encarcelada por ello, que su gesto despertó la lucha por los derechos y la dignidad de los negros, la dignidad de todos nosotros… Conocemos los logros que de esta acción se derivaron después. Este fue un señalado acto de empoderamiento comenzado por una acción individual con un colectivo respaldo inmediato. Observando desde otro ángulo hoy desde el artivismo alguien podría apropiarse de aquella acción.
No se trata de afirmar que aquello no fuera arte ¡Ni falta que le hacía! se trata de observar como las artes amplían las fronteras de sus recursos en base a saber tomar lo que les ofrece la cotidianeidad del mundo en el que viven, de saber multiplicar la atención sobre aquello que debería afectarnos. Las artes surgen de la afección que es la suma de la contingencia y lo que nos une a ella, emocional e intelectualmente. Sin el afecto por lo que nos rodea, sin la afección por lo que nos rodea no existirían las artes. Y podría parecer una obviedad esta afirmación, pero es una persistente denuncia de la no implicación de quienes diciéndose artistas parece importarles mucho más acatar el orden académico, institucional… el orden de sus propias rutinas, forzadamente insertas en los ensimismamientos de una realidad ficticia.
Observamos cómo todos los cambios que merecieron serlo surgieron de dar la vuelta a situaciones aceptadas, a respuestas esperables, a sistemas de análisis y de críticas impecablemente razonables, impecablemente autistas, en las aulas o en los refugios de ventanas tapiadas a la realidad de las calles. Por más que queramos ya nada es o será igual que lo que habíamos planificado. El paisaje jamás será ya el mismo que aquel que contemplábamos como expectativa, como referente de sentido para nuestros proyectos, para nuestra formación, para nuestras acciones.
Necesitamos transformarnos profundamente, concebir nuevos enfoques, nuevas estructuras de planificación y de trabajo, nuevas autocríticas. Para ello, quizá, todas las personas que partimos de ser más o menos especialistas en cualquier arte deberíamos depositar nuestros saberes, nuestras herramientas y nuestros roles en un espacio, a nuestros pies, pero no como las armas en la capitulación de los vencidos, sino como un primer gesto en un rito conjunto de despojamiento de cuanto nos adula, nos maniata y nos aísla. A nuestros pies: para recuperar conciencia de territorio compartido… para provocar un distanciamiento de las inercias que nos llevan a repetir las respuestas sabidas; para significar que recomenzamos, permutando nuestros roles y recursos hacia la piel de los otros y las otras, para poder propiciar un escuchar quienes suelen hablar y un hablar quienes suelen callar. No podemos hablar más con retóricas huecas, esta necesita ser la metodología de trabajo conjunto que comienza en este taller abierto.
¡Utilicemos, mientras podamos los recursos que siendo de todos están en procesos de desahucio. En la Facultad de Bellas Artes de Granada, dentro de un master de arte se imparte un curso con el nombre las artes en tiempos de desahucios podemos ir todos y todas allí; algunos iremos en cualquier caso porque somos los encargados de impartirlo.
¿Qué podríamos hacer con las artes en tiempos de desahucios? Ya que la universidad está en la calle, ¿Podríamos introducir la calle en la universidad? Mientras estemos a tiempo. El simple hecho de intentarlo ya será un acto de empoderamiento, un trabajo vivo de arte y acción social. Estáis invitados e invitadas: Facultad de Bellas Artes de Granada 19-23 noviembre de 2012 curso Transeuntes: las artes en tiempos de desahucios.
Sinergias será, junto a empoderamiento, una de nuestras palabra clave.
El empoderamiento tiene lugar cuando las voces silenciadas encuentran los medios para ser oídas, unas veces puede ser por la participación directa, otras por empatía cuando alguien acierta a visibilizar en los medios lo que nosotros mismos querríamos haber dicho o hecho, aquello a lo que nos adherimos con emoción o con orgullo, por su capacidad de decir o de hacer, por su necesidad, por su honestidad, por su claridad, por su clarividencia, por su potencia expresiva: lo hacemos nuestro, nos representa porque al recibirlo, al encontrarlo, al descubrirlo, nos sentimos un poco más vivos, un poco más tenidos en cuenta, un tanto emocionados, representados allí, recibidos, encontrados, descubiertos…. al sentir que formamos parte de aquello, porque habla de nuestros deseos y nuestras palabras no dichas, los amplifica y los defiende; porque nos sentimos ampliados, reforzadas nuestras capacidades de percibir y de sentir y en consecuencia de hacer y de decir y de recibir y de ofrecer: solidaridad en la distancia. Por ello y para que no dejemos de encontrarnos, los actos que generan empoderamiento deben ser incesantes: para que sean incesantes sus sinergias.
Algunos enlaces:
A protest by the Russian punk band Pussy Riot in the Cathedral of Christ the Savior in Moscow on February 21, 2012. http://www.youtube.com/watch?v=yZKaBh9pX64
http://www.regeneracionlibertaria.org/la-revuelta-de-los-conejitos-ihttp://eng-pussy-riot.livejournal.com/15312.html
Otras muchas formas de cuidar al grupo social dentro de los conceptos de “buen vivir” y sustento recíproco que se construyen en torno al objetivo común de empoderamiento: Crónica / Resumen del primer encuentro del Taller ‘Sacando los pies del tiesto http://ayp.unia.es/index.php?option=com_content&task=view&id=759
La poesía es un arma cargada de futuro http://www.poesi.as/gcel5500.htm
stop desahucios granada
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flo6x8
paradigma del sistema educativo
declaración de los derechos
tallando la calle: arte político en el espacio público
«The yes man» al ataque
Occupy Chicago Rebell Art Collective
receta para una pieza de agitación